
Durante la pretemporada (de la que ya hablamos en El rincón) se podía leer entre líneas que los que se iban a repartir el bacalao en las primeras carreras iban a ser las escuderías Ferrari, McLaren y BMW, contando las dos primeras con una increíblemente competitiva combinación de pilotos. Pero ¿realmente estarían a la altura de las circunstancias? Quitando a Massa del cuadro anterior, los demás pilotos, Kimi, Fernando y Lewis, están luciendo un estreno de lujo en sus respectivas casas. Y sin duda hoy ninguno ha decepcionado.

Por su parte, Kimi Raikkonen debe de ser actualmente el tío más feliz sobre la faz de la Tierra. Realizó una clasificación perfecta y durante todo el transcurso de la carrera mantuvo su típica frialdad sin cometer apenas errores. El coche le funcionó a las mil maravillas, y lo manejó como si toda la vida hubiera estado vistiéndose con el mono rojo. Nunca hubiera pensado que podría adaptarse tan rápidamente al modo de trabajo de los italianos, sobre todo viniendo de una escudería tan cuadriculada como es la anglo-germana. No hay mucho más que añadir. Pole, victoria y vuelta rápida. Sin duda su fichaje ha sido la mejor decisión que han podido tomar desde Ferrari.
¿Adiós a las órdenes de equipo? En McLaren siguen demostrando que su fama de rectitud británica no fue un aporte puntual de anteriores temporadas. ¿De verdad alguien cree que Fernando Alonso no podría haber adelantado a Lewis Hamilton durante los primeros giros de la carrera? Un bicampeón del mundo con un excelente palmares y un recién llegado a la categoría reina... algo no cuadra. Posiblemente volvieron los pactos de caballeros a los que nos tenían acostumbrados Mika Hakkinen y David Coulthard, aunque todavía es pronto para saberlo. Sin duda lo peor de los fechas de plata ha sido la salida, colocándose Heidfeld entre Kimi y Lewis, haciendo de tapón a este último. Por supuesto el primer piloto de color de la historia de la Formula 1, en su primera carrera, no le ha apetecido arriesgarse a adelantar al bueno de Nick, algo que no es para nada reprochable.

Como es habitual en El rincón durante estas crónicas formuleras, es de obligada mención las lindezas de los señores que Gran Premio a Gran Premio nos amenizan con una narración completamente centrada y objetiva de lo que ocurre en el asfalto. Pensaba que al estar Alonso ya casado, el Sr. Lobato no iba a resultar tan impetuoso cada vez que el asturiano adelanta a alguien, sale de boxes, los demás se equivocan, se quita los protectores del casco, esquiva un trozo de fibra de carbono, consigue controlar tras una salida de pista, evita que Lewis se separe de él, mueve las manos para accionar las levas del cambio... pero no. Aunque esto ya creo que forma parte del espectáculo de la F1 en España.
Ya ha comenzado, y ha venido para quedarse (al menos hasta el 21 de octubre). Sinceramente nadie ha demostrado ser decepcionante en este arranque (ejem... Heikki...), y a pesar de todo tampoco me ha parecido tan aburrida la carrera como se comenta, aunque quizá sea por las terribles ganas que tenía de ver de nuevo ver el semáforo en su cuenta atrás. En veinte días veremos qué tal se desenvuelven en la segunda cita oficial del año.